Autónomos En Ruta

ATA inicia una campaña informativa para luchar contra el transporte ilegal

La Asociación de Transportistas Autónomos quiere alertar de la cada vez mayor magnitud del problema y   de su vinculación con el aumento de la siniestralidad.

Tal y como denunció en su momento la organización de transportistas, el aumento de la siniestralidad en furgonetas mantiene una estrecha vinculación con el transporte ilegal que prolifera de manera alarmante en nuestro país. La campaña, tal y como afirman desde esta organización, pretende reclamar que  se controle a todos por igual.  “Con el lanzamiento de la campaña -afirma Antonio Villaverde, presidente esta asociación-ATA quiere poner de manifiesto las grandes contradicciones que vive el transporte de mercancías en  el sector ligeros en materia de controles”.
“Todos sabemos que son muchas las furgonetas que sin estar dadas de alta a servicio público están realizando transportes a terceros con toda impunidad. Son furgonetas dedicadas en teoría  a mercancías propias o servicio particular”, añade Villaverde.
La campaña tiene por objeto luchar contra este tipo de situaciones  que día a día van aumentando de forma exagerada y si nadie lo remedia el transporte ligero se va a  convertir en una selva incontrolada donde unos pocos cumplirán con las normas y se verán perjudicados de forma estrepitosa y otros muchos campearan a sus anchas haciendo un gran perjuicio al sector, tanto económico como de imagen  y por otro lado  y no menos preocupante aumentando como hemos podido comprobar los índices de siniestralidad.
Para ATA, se produce un importante agravio comparativo entre las furgonetas de  transporte de servicio público en posesión de la correspondiente autorización,  que quedan   sujetas al cumplimiento de una serie de requisitos, entre ellos tener la ITV en vigor.  Mientras que el transporte ilegal en especial en vehículos de menos de 3.500 km, escasamente controlado, prolifera en las grandes ciudades como Madrid, generando una competencia desleal y aumentando la siniestralidad del tráfico y la inseguridad vial, con vehículos sin ningún tipo de control y conductores poco profesionales.
ATA denuncia que la normativa actual exige al transportista profesional una serie de controles del que queda exento el ilegal algo que debe corregirse ya que en grandes ciudades esto supone un grave problema que crece de manera alarmante.
Ata insiste en que todo el que no es transportista profesional queda sometido a un control mucho más laxo, algo totalmente ilógico en especial cuando además , como demuestran las cifras, los incumplimientos vienen acarreando un aumento de la siniestralidad.