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La falta de conductores profesionales es ya un serio problema en Europa

Solo en el caso de Francia, Italia y España las empresas transportistas precisan de 50.000 conductores profesionales. Entre las causas, la escasa profesionalización, la dureza de la actividad y la  poca remuneración salarial .

Es uno de los principales problemas a los que deberá enfrentarse el sector del transporte profesional por carretera en los próximos años, si no cambian las circunstancias actuales. Así lo ha puesto de manifiesto la   Unión Europea de Transportistas por Carretera – UETR, en su reunión celebrada este viernes 28 de septiembre en la ciudad croata de Zagreb, que tacha  el panorama actual de   “preocupante situación de escasez de conductores profesionales para cubrir las necesidades de las empresas transportistas en los diferentes países europeos”.
A día de hoy, según los datos que maneja esta federación,  países como Francia, Italia o España  presentan ya una situación de falta de conductores profesionales importante. Concretamente en Francia se precisan en torno a 23.000 conductores profesionales para cubrir las ofertas de las empresas, 15.000 en Italia y 12.000 en España. En el caso de España, pese a la escasez real de conductores, resulta sorprendente que en el Servicio Público de Empleo Estatal figuren 22.236 personas demandantes de empleo habilitadas para la conducción de vehículos de transporte en el último mes.Además, reconocen desde UETR “este problema no sólo afecta a las empresas de transporte occidentales sino también dicha situación de escasez se está produciendo en los países del Este de Europa.
Entre las causas que han motivado esta falta de conductores, , cabe destacar la falta de competencias técnicas o laborales, el poco carácter atractivo de la profesión de conductor profesional por tratarse de una actividad dura y peligrosa o bien el importe de la remuneración salarial ofertada.
Por ello, la UETR va a demandar a las instituciones europeas y nacionales la necesidad de paliar esta situación, ya que de agravarse afectaría negativamente al desarrollo del resto de actividades económicas en el seno de la Unión Europea por no poder atender las necesidades de transporte de forma adecuada.