Cadena de Suministro

Los transportistas y exportadores españoles ya deberían estar acostumbrados a las protestas que cada cierto tiempo se producen en Francia por los más variopintos motivos y que suelen tener como medida estrella la de cortar las principales arterias de comunicación del país, aprovechando la vistosidad que proporcionan al ser este país un punto clave para el acceso a los principales mercados europeos.

Sin embargo, a lo que no pueden acostumbrarse todos los afectados es a ser los paganos habituales de protestas ajenas, por legítimas que sean.

Según algunos cálculos, las recientes movilizaciones de los ‘chalecos amarillos’, además de dejar atrapados en las carreteras a los 20.000 camiones y las mercancías que llevaban en sus semis que pasan cada día a territorio francés, ha provocado pérdidas de hasta 350 millones de euros al día en exportaciones, de los que cinco millones diarios corresponden a los perjuicios sufridos por las propias empresas de transporte, a tenor de los datos proporcionados por CETM.

Al pensar en esta situación se viene a la cabeza, casi de manera inmediata, los daños a productos hortofrutícolas, que exporta cada día mercancía por valor de 37 millones de euros, pero es que, además, España exporta por carretera hacia diferentes destinos europeos otros productos, como bienes de equipo, con exportaciones diarias por valor de 74,8 millones de euros, maquinaría, piezas de automoción y vehículos terminados, por un importe diario de 58,5 millones de euros, así como productos químicos, por valor de 61,7 millones de euros cada día, entre otros.