Cadena de Suministro

Pese a la desconfianza existente entre cargadores y transportistas, las negociaciones podrían volver a retomarse a la espera de que se muevan unas posiciones muy rígidas.

En diciembre, cargadores y transportistas cerraron en falso más de dos años de negociaciones sobre la implantación de algunas medidas para mejorar la competitividad del transporte de mercancías por carretera español, entre las que se encontraba la introducción de conjuntos vehiculares de 44 toneladas.

Iniciado 2018, ambas partes podrían retomar de nuevo las negociaciones con la intención de superar el clima de desconfianza existente en las últimas reuniones. Para ello, los cargadores estarían esperando una contrapropuesta del Comité Nacional del Transporte, con el fin de fijar una nueva reunión para volver a debatir que se celebraría, en el mejor de los casos, no antes de mediados de marzo, tal y como ha avanzado Alejandro Sánchez, director de Cadena de Suministro de Aecoc durante la presentación de la nueva edición del Foro Nacional de Transporte, que se desarrollará el próximo 15 de marzo en Madrid.

Sobre la mesa, entre otras posibilidades, están la de incluir en las facturas de los servicios de transporte el hecho de que se han realizado en vehículos de 44 toneladas o, por otra parte, la de incluir en los contratos de transporte una cláusula específica que contemple el uso de unidades de transporte de 44 toneladas de MMA previo acuerdo entre las partes sobre las condiciones de uso y los precios.

Parece que incluso los cargadores habrían propuesto al sector del transporte que estableciera un calendario para la introducción de estos vehículos a su gusto, bien condicionado a la aplicación de alguna otra medida, bien a partir de plazos para que las inversiones no castiguen en demasía las cuentas de las empresas de transporte.

Además, según los datos que manejan los cargadores, la introducción de estos vehículos supondría una reducción del número de viajes de en torno a un 3%, algo que, argumentan, apenas se notaría en un sector que viene creciendo por encima del 6% en los dos últimos años y que afronta un ciclo expansivo.

Sin embargo, el sector del transporte desconfía, ya que los precios de los servicios se ajustan por viaje y no por toneladas movidas, algo que condiciona de manera radical la posición de los empresarios del transporte de mercancías por carretera.

En un escenario en el que las posiciones, además de distantes, apenas parecen susceptibles de cambiar, esta pelota podría pasar antes que después a manos de la Administración, que podría tomar la decisión de modificar por su cuenta el Reglamento General de Vehículos para adaptar los pesos y dimensiones a los ya existentes en otros países de nuestro entorno.