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La lucha contra el hambre llega a 1.500 santurtziarras

La asociación Gosearen Aurkako Solidarioak cumple cinco años con veinte personas voluntarias que atienden a a 540 familias

La solidaridad es el valor más maravilloso del ser humano. En octubre de 2013, un grupo de vecinos de Santurtzi unieron sus fuerzas con el propósito de que los vecinos de la localidad marinera que peor lo estén pasando, siempre puedan tener lo más básico para alimentarse. Así nació Gosearen Aurkako Solidarioak Elkartea, un colectivo cuya labor tiene un valor incalculable, ya que, según datos del pasado año, la entidad atendió a 1.491 personas de 540 familias. “Cuando empezamos, sinceramente, no pensábamos que íbamos a ayudar a tanta gente. Aunque cada vez se da menos, hay a quien le da reparo pedirnos ayuda”, señala Andoni Goyarzu, presidente de la entidad.

Reza la sabiduría popular que “el que tiene vergüenza, ni come ni almuerza” y eso es lo que busca evitar este colectivo, que las neveras de los hogares del municipio estén vacías por falta de recursos y por reparo a pedir ayuda. Todo ello sería imposible sin la labor de los 20 voluntarios que dedican su tiempo, su atención y, en ocasiones, sus recursos para servir a la ciudadanía. Ejemplo de ello son Andoni Goyarzu, Ana Agirre, Ane Martínez, Alfredo Urrutia y Joserra Larruskain. “Esta asociación requiere mucho tiempo, sobre todo en campañas como, por ejemplo, la última que se hizo en noviembre”, señala Ana, quien se encarga de gestionar el local de Kabiezes, uno de los cuatro puntos junto al de Las Viñas, San Juan y el hospital San Juan de Dios en los que esta asociación hace entrega de los paquetes de alimentos a las familias. Precisamente, en las estanterías de los locales de la asociación aún se ve la gran aportación de la ciudadanía en dicha campaña. Paquetes de arroz, garbanzos, pasta, cartones de leche, galletas y demás alimentos pueblan muebles y cajas para, más tarde, acabar en esas neveras que tanto necesitan ser llenadas. “La gente reacciona genial a las campañas. En la última campaña de noviembre es en la que más alimentos se han donado en Santurtzi”, apunta Ane Martínez. Pero las necesidades de las familias hacen que esos alimentos se acaben y, evidentemente, esta asociación necesita productos a lo largo de todo el año. “Hay meses que con la ayuda que hemos recopilado no es suficiente y tratamos de completar los alimentos que faltan con nuestros recursos”, explican desde esta asociación que es un colaborador de los servicios sociales del Ayuntamiento. “Estamos en constante contacto y coordinación con ellos y, sin su ayuda, este proyecto no sería posible”.

Uno de los aspectos importantes dentro de la actividad de este colectivo es el transporte de los alimentos hasta las cuatro sedes de la asociación en la localidad. “Sin duda, es una parte muy importante y costosa y nosotros tenemos la gran suerte de que la Asociación de Transportistas Autónomos del Puerto de Bilbao (Atap) nos ayuda y costea los portes”, indica Joserra. La labor en este colectivo conlleva el trato cercano con las personas a las que se presta esa ayuda. “La gente, por norma general, es muy agradecida y eso es muy gratificante. También hay momentos en los que se pasa muy mal porque hay ocasiones en las que, simplemente, no tienes suficiente como para ayudar a todo el mundo”, indica Ana.