El Correo

La Diputación ampliará la red de cámaras que sanciona a los camiones que utilizan la A-8.

Retirará la videovigilancia en el entorno de Sabino Arana y la reforzará en los accesos de San Mames y Juan de Garay.

La profunda reorganización que está afectando a las carreteras que rodean Bilbao, la más importante de los últimos 15 años, quedará rematada el próximo verano con un incremento de la vigilancia en la A-8. El Departamento de Obras Públicas y Transportes de la Diputación ha iniciado los trámites para ampliar la red de cámaras encargadas de detectar y sancionar a los vehículos pesados que circulan por el tramo bilbaíno de la autopista -tienen el tránsito prohibido desde 2011. El proyecto, que ya se encuentra en proceso de licitación, supondrá la retirada de la videovigilancia ubicada en el entorno del viaducto de Sabino Arana, que está siendo derribado tras dejar de funcionar el pasado mayo, y el refuerzo de los sistemas de control en los nuevos accesos a la capital vizcaína por el entorno de San Mames y en la recuperada vía de entrada a través de Juan de Garay. El inicio de todos los reajustes llegó con la inauguración de la Variante Sur Metropolitana en septiembre de 2011. Además de reducir el tránsito de turismos por la A-8 intentando absorber a los viajeros de largo recorrido, el otro gran objetivo de la Supersur era alejar los vehículos pesados, especialmente los que transportan mercancías peligrosas, por lo que en el mismo momento en el que se contó con la alternativa de pago la Diputación prohibió el tránsito de los camiones por el tramo de la autovía del Cantábrico que circunvala Bilbao. Paradójicamente, si que pueden utilizar la vía por la Margen Izquierda, aunque la nueva superautopista empieza en las inmediaciones de Ugaldebieta (Santurtzi). EN SU CONTEXTO vehículos pesados han sido sancionados durante este año por circular por la A-8. Las cámaras comenzaron a funcionar en enero de 2012 y en los primeros tres meses ‘cazaron’ a casi 900 infractores. Los representantes de los transportistas alertaron de que la mayoría eran conductores «extranjeros que seguían sin aclararse con los cambios».

Autopista blindada. La A-8 quedó blindada al paso de camiones tras la inauguración de la Supersur. Uno de los principales objetivos de la superautopista, además de intentar absorber a los turismos de largo de recorrido, era alejar los vehículos pesados, especialmente los que transportan mercancías peligrosas, del entorno de la capital vizcaína para atenuar su impacto ambiental y evitar accidentes.